Darkside

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martes, 24 de diciembre de 2013

PRISMA DE NAVIDAD: Dedicado a los sanitarios que trabajan esta Nochebuena.



Hoy había jugado de portero en el descampado. Normalmente el portero era su hermano Javi, pero hacía tiempo que no podía salir de casa . ‘’Está malo y no debes acercarte a él que es contagioso’’.
Lo había hecho muy bien, sólo le colaron un gol . Llegó a casa antes porque era Nochebuena y las madres recogieron a los chiquillos pronto.
Su madre tenía los ojos rojos y húmedos. ‘’Pasa a ver a Javi’’ dijo casi sin voz.
Cuando Julio vio a su hermano en la cama dejó de ser un niño y lo comprendió todo enseguida.
Acarició la manos de Javi que apenas pudo hacer una mueca . Se acercó a su oído y le dijo ‘’Hoy he jugado de portero y me han colado 5 goles, a ver si te dejas ya de tonterías y te vienes ya a jugar, que el equipo necesita un portero como tú’’-
Acto seguido salió del cuarto y sacó la escalera de madera de detrás de la puerta de la cocina.Se subió al altillo a pesar de los intentos de la madre por impedirlo y bajó las cajas de cartón.
-‘’Es para los Reyes…’’  dijo mamá.  
-‘’Los Reyes no existen, acabo de saberlo porque ya soy mayor.  Y Papá Noel  menos. Pero esta noche va a existir para Javi’’.
Abrió todas las cajas hasta  que encontró el balón. Todos los años los reyes traían un balón . Y algo de ropa de segunda mano. Un estuche de madera de dos plantas para los lápices  Y una onza de chocolate.
Se puso un almohadón en la barriga y se cubrió con el mantel de cuadros rojos y blancos sobre la mesa de formica  y se puso un pañuelo blanco a modo de barba.
Volvió así al cuarto donde antes dormía con su  hermano, hasta que  un día el practicante había dicho que era mejor que durmieran separados y él lo hacía en una cama repisa en el pasillo.
De la cara de Javi surgió una sonrisa, una verdadera sonrisa.
Cuando tuvo el balón entre sus manos Julio le dijo : Cuando pase el invierno lo estrenamos y como el balón es tuyo, el partido durará hasta que a ti te dé la gana.  Y al que lo empeñe lo mato a palos.
Afuera la madre lloraba.
Sonó el timbre.
Era D. Marcelo , el estraperlista, y venía con el practicante. Este último sacó su infiernillo de alcohol y su jeringa  y una torunda  de algodón .
D, Marcelo sacó varias ampollas en las que la madre creyó leer ESTREPTOMICINA y muchas más palabras en extranjero que no comprendía.
D. José el practicante tomo una, cargó la jeringa y entró al cuartito de Javi.
Se oyó un cachete suave…
-Uy! Ay!
-¡Ya está!
Julio se tapó la boca, pero no pudo evitar que se le escapara un ‘’ja’’.
Su madre dejó escapar entre lágrimas una carcajada triste o una triste carcajada ‘’jajaja’’
D. Marceló se contagíó y lloró y  carcajeó a la vez.’’jajajajajajajajajajaja’’
Cuando D. José el practicante salió, no le dio tiempo a pedir explicaciones por aquel jolgorio.
Todos se le abalanzaron y se hicieron una piña de risas y lloros.
Hoy es 24 de Diciembre de 2013. Por primera vez en  60 años no voy a cenar con Javi por nochebuena.
No, no pasa nada, es sólo que Javi ahora es el Doctor Javier y le toca guardia en el hospital. Yo ya estoy jubilado , mi plaza de enfermero la amortizaron.  Con mi pensión no llego para pagarle  a mi hija el máster  , pero Javi, el Doctor Javier, hace algunas guardias de más para ayudarle. Aunque la verdad no le pesa, ama su trabajo y aunque querían jubilarlo a los 65, consiguió que no fuese así. 
¿Sabéis?  En el ‘’hospi’’ le llaman ‘’El Cautivo’’ porque siempre va por los pasillos con una bata blanca al vuelo y un ‘’puñao’’ de gente detrás pidiéndole favores.


viernes, 6 de septiembre de 2013

¡UN PALO!


Los zapatos ''Segarra'' que te compraban para el cole tenían una tendencia especial a meterse en los charcos.

Cuando te destrozaban los pies de ''zobaduras'', tu madre te decía ''aguanta hasta que se ahormen''. No había Compeed ni esas mariconadas.
La aparición de los zapatos ‘’Gorila’’ , con pelotita de goma de regalo, fue el mayor avance para la humanidad después de la llegada del hombre a la Luna.

 No había mochilas, había ‘’la maleta’’. La maleta no te jorobaba, porque sólo tenía un libro, gordo, eso sí: La Gran Enciclopedia Escolar y cuadernillos Rubio verdes de caligrafía y amarillos de aritmética. Las maletas de los más pudientes eran de ‘’material’’  y la de los tiesos de escay o de hule. Si te cansabas de llevarla en la mano izquierda te la pasabas a la derecha y tu columna no se afectaba.
El sacapuntas era una cuchilla con una horquilla con el que con un poco se habilidad podías cortarte las venas. Pero no había necesidad.
Contar con los dedos era clandestino y había que hacerlo debajo del pupitre, sin que te viera el maestro.
En el recreo te comías una viena con manteca.

Las gomas eran de  dos tipos : para lápiz o para tinta, las de lápiz olían muy bien y algunos nos la comíamos a bocaditos.

Había cuadernos lisos, cuadriculados, con dos rayas y de una raya. El paso del cuaderno de ‘’dos rayas’’ al de ‘’ una  raya’’ era señal de que te estabas haciendo mayor. Cuando te dejaban escribir con bolígrafo en un cuaderno liso, podías considerarte un hombrecito.
Hacer perfecto  uno de aquellos ‘’muelles’’ de caligrafías Rubio era imposible. Y lo sigue siendo.

Cuando pasaban lista se respondía ‘’servidor’’ o ‘’servidora’’.

En el patio del recreo se jugaban 14 partidos de fútbol a la vez. Tú sabías perfectamente quienes eran los de tu partido, los de tu equipo y tu pelotita.  Y que penalty gol es gol. No hacía falta más.
Las niñas jugaban al ‘’guiso’’ con tiza y piedra plana. La palabra ‘’rayuela’’ es un extranjerismo en Málaga.

La regla de la maestra era de temer. La regla, la de medir, que se erigió en el último instrumento de tortura que persistió desde  la Inquisición.

El maestro fumaba en clase. A veces puros.

Ponernos malos era una sensación contradictoria:  podíamos quedarnos en casa pero nos acojonaba la posibilidad de que nos operaran de las anginas. Operarse de amigdalitis era la espada de Damocles del niño de la época.

Encontrar en un derribo un trozo de yeso o escayola podía entretenernos varios días pintando en el asfalto con él.

Y si encontrábamos un palo ( ¡Un palo!¡Un palo!) podíamos jugar a ‘’espadar’’ .

-¿ Espadamos?

–Vale pero no vale dar en la cara que dice mi madre que me pueden sacar un ojo.
La esgrima de los pobres. A veces conseguíamos maderas en la carpintería de la calle Los Negros, la misma que nos surtía de virutas para el ''júa'' de San Juan. Entonces eran espadas con puño y todo, una tablilla y un semence y ya estaba.
Claro que en la época de las ''almencinas'' hacíamos batallas de huesos   con cerbatana de caña. Mis primos del pueblo me surtían de ellas. Yo las vendía a dos reales el ''puñao''.
Una vez organizamos una guerra entre los de mi calle y los de la calle de al lado. Inventé un arma novedosa: eran bosas de pipas ''Blas'' rellenas de polvo del albero del jardín del ''Lejío''.
Cuando las lanzábamos se liaba una ''polvarea'' buena que hacía las veces de bombas incendiarias.
A veces había que coser algún cuero cabelludo en la Casa de Socorro de las Lagunillas. Si la cosa había llegado a mayores y se había convertido en una ''pedreíta''

Montábamos a caballo dando palmadas a nuestro muslo o nalga  coordinando su sonido con el de los pies al correr.

El pecado más gordo que confesábamos era haber cogido una peseta del monedero de mamá para comprar pasta Zara o chicle Dunkin . Pero el más terrorífico era haber comido antes de comulgar. Este era un pecado contra Dios mismo. Contra el supremo, el jefe máximo, el de las barbas…
Y cantarle al gordo de la clase ''El gordo 'lavión' ha roto tres bombillas y dicen que le den tres palos en las costillas''

El día se soportaba con la ilusión de que por la tarde íbamos a ver ‘’Los Chiripitifláuticos’’ , y si te dejaban ver ‘’Los Intocables’’ es que tenías una familia progre.  La semana se soportaba con la ilusión del matiné del domingo del Málaga Cinema y el año con la ilusión de los Reyes Magos y los carricoches de la Feria.

Eramos lo niños de ¡un palo!.

 

miércoles, 3 de julio de 2013

ENVIDIA ME DAN

Siempre he envidiado a los del Norte, ellos saben divertirse.....corriendo delante de toros cornúpetos entre vómitos de guiris borrachos....levantando piedras..... cortando a hachazos troncachos enormes....¿ Se puede pasar mejor? Sin contar esos divertidísimos bailes donde un tipo intenta levantar la pierna lo más alto posible mientras otro toca un pito o flautilla. Y esos otros que hacen montañas humanas con un chiquillo en todo lo alto. En este caso lo que mas envidia me dan son los de abajo del todo que se tiran un buen rato con los pies sudados de otro sobre sus hombros...ay! quien pudiera!. Luego También envidio mucho a los de Albuñol. Esos que se tiran tomates y se provocan conjuntivitis de tres semanas y salpullidos. Ahora, divertido divertido de verdad debe ser eso de descolgar a una cabra desde el campanario de la Iglesia que se despeñe la pobre.
Mientras nosotros aquí abajo aburríos perdíos, comiendo langostinos de Sanlúcar y Jamón de Jabugo sentaítos al fresco mientras vemos como bailan sevillanas nuestras feísimas esculturales mujeres andaluzas....o en la playa ahí to aburrío con un tintoverano y un espeto...o paseando al atardecer por un paseo marítimo cualquiera escuchando musiquita... o charlando con los amigos en la casapuerta compartiendo un tomate picao y unos chumbos....¡Que no sabemos pasarlo bien cohone!. Definitivamente...envidio a esos chicarrones del norte.



jueves, 13 de junio de 2013

PAN Y CIRCO



En los actos que organiza la Asociación pro-tradiciones malagueñas ‘’La Coracha’’ suelen terminar sus actos con este ‘’grito de guerra’’ : “Primero Málaga, después Málaga y si sobra algo, para Málaga”.
Al parecer ha calado hondo en los aficionados al fútbol de la ciudad, tanto que incluso parece haber modificado el viejo aforismo latino de Juvenal ‘’Panem e circenses’’ que ya no se traduce como ‘’Pan y circo’’ , sino como ‘’Primero circo, después circo y si sobra algo para el circo’’.
El  pan que lo ponga Cáritas.
Los clubes de fútbol nacieron como cualquier otro, como el de petanca o el de billar, o la peña ‘’El Sombrero’’ o incluso, como no, como cualquier cofradía:
Un grupo de personas con una afición común que se unen para poner en práctica dicha afición.
Se pagaba una cuota y cuantos más socios y más alta la cuota, más actividades a organizar.
Pero el ser humano es insaciable y quiere más. Quiere que su equipo gane más partidos y esté en divisiones superiores.
Y si no hay  dinero, se pide prestado. Y se crea una burbuja, una burbuja futbolística. Por que todos los demás equipos hacen lo mismo.
Como el ingreso por socios en inferior , se deja de pagar . Primero se dejan de pagar los seguros sociales, los proveedores, los sueldos de los trabajadores, los impuestos…
Entonces surge la inquietud entre los poderes públicos y entre perdones de deudas, y subvenciones, se ayuda . Naturalmente con dinero público, con el de nuestros impuestos y tasas. Faltaría más, disparar con pólvora ajena es lo más fácil del mundo mundial.
Pero llega un momento en que eso ya no vale, porque se les ve mucho el plumero y porque la codicia del dirigente deportivo nunca parece saciarse.
Algo habrá que hacer.: Fácil, convertimos los clubs en SAD y con las nuevas tecnologías aprovechamos nuevas posibilidades de ingresos. Las teles.
Entonces, como con los ingresos de las teles vamos a poder fichar  más y mejores jugadores y pagarles más,  los socios se convierten en accionistas y los que no en simples ‘’abonados’’.
Está tan claro clarísimo que vamos a pedir dinero prestado , mucho más,  porque tenemos una garantía mucho mejor que la hipotecaria: Los ingresos que vamos a tener, en un futuro, por las teles.
O mejor, firmamos contratos con las teles y que nos den la pasta ya. La de 10 años o 20, del tirón.  Y nos la pulimos en dos días.
Pero las cosas no salen como estaba previsto y los ingresos no se corresponden con los gastos. Llega el déficit, si es que alguna vez se fue.
Volvemos a recurrir a papá Estado, papá Junta, papá Ayuntamiento.
De momento no pagamos impuestos ni seguros sociales.
‘’Oiga usted que no somos una tienda de barrio, que es que llevamos EL NOMBRE DE LA CIUDAD’’…
-Bueno, bueno, en ese caso caballero, haremos una excepción…
Lo malo es que el caballero ya no es el antiguo ‘’socio’’ de cuota, es el grupo inversor, es el jeque de turno, es………. ( rellene el lector los puntos suspensivos ).
En definitiva, el deudor es una EMPRESA PRIVADA, con más o menos accionistas.
Claro que la otra burbuja, la del ladrillo, hace tiempo que estalló y no está el horno para bollos, así que tendremos que inventar algo nuevo para que no se nos desmorone el chiringuito. Para que ‘’si sobra algo’’ sea también para el circo.
Y en esas estamos, echándole la culpa a un tal Platiní, a la UEFA; al Ayuntamiento que no quiere venderme el estadio por un ‘’puñao de higos’’ para que yo pueda hipotecarlo… A la Junta que tiene la desfachatez de pedirme que cumpla las leyes españolas….
¡Ah .si no! ¿ Esa tenemos?. Pues si no hay negocio desmantelo en chiringuito.
¡Pues claro ilusos! ¡Los magos de Oriente no existen!
Adiós Pellegrini, Isco, Joaquin, Iturra, Toulalan…
¡Dios está con nosotros! ( Y falta que no va a hacer) y la UEFA es el mismísimo diablo.
¡Primero el negocio, después el negocio, y si sobra algo para el negocio!
¿ Pero que os habíais pensado?.


domingo, 9 de junio de 2013

EL ARTE COFRADE II


El arte cofrade consiste envolver el rostro de la Santísima Virgen en un complejo embalaje de tradición, buen gusto y amor de sus hermanos de manera que no pueda haber nada más bello para el que lo vea con el corazón abierto y sin prejuicios.

Tan arte cofrade es poner el encaje en el rostrillo como servir cervezas en la barra de una verbena para el servicio de los pobres. Arte cofrade es cincelar un candelabro, y  también  sonreír al hermano que necesita una sonrisa.

Arte cofrade es bordar  un manto como pasarle la aspiradora una noche de Cuaresma.

Es tallar una voluta como vender una papeleta para pagarle al tallista.

Es estar pendientes de que los penitentes y los espectadores sepan el  por qué de llevar un cirio encendido.

Hay que tener mucho arte cofrade para dar un pasito a la izquierda bien dado. Y Hay que ser un artista de la comunicación para pedirlo en la forma adecuada cuando se es capataz o mayordomo.

Y hay que tener mucho arte cofrade en el cuerpo para ir todos los domingos a misa y cantar ‘’Pescador de hombres’’ o ‘’Santo , Santo’’. Tanto como el saetero que desde el balcón o delante del trono reza un martinete jondo .
El artista cofrade hace simbiosis con la madre naturaleza y transforma el producto de la hermana abeja en la más alta ''maría''  como  Francisco de Asís le inspiraría. Y conjunta flores para demostrar que se puede colaborar con la creación y no destruirla.

Los artistas de lo cofrade estamos dispuestos a mostrar año tras año la Pasión y Muerte de Nuestro Señor de una manera tal que sutilmente el que nos vea sepa que en realidad estamos ya celebrando  la Esperanza  en la Resurrección.

Que no tenemos más remedio que representar a Cristo flagelado, pero los flagelos los hacemos de pega.  Y las espinas de las coronas las despuntamos sin que se note. Y las cruces  se diseñan de tal modo que  el peso se transmita vectorialmente a través de invisibles líneas de fuerza que terminan en nuestros hombros y no en el hombro de Nuestro Señor. Que lo atamos a la columna, pero con hilos de oro y seda y en un fuste de nácar , carey y plata.

Que nublamos la ciudad de incienso no tanto para que huela como para la nube de sahumerio difumine el rostro sufriente del Cristo o el malo malísimo del sayón. Que ese rostro de Dios es el que luego veremos pidiéndonos ayuda en el Cáritas parroquial o en la puerta de la Iglesia.

Hay quien ha mamado el arte cofrade y hay quien se acerca a la cofradía sin intermediarios.

Hay a quien le resulta fácil y a quien le supone un esfuerzo considerable.
Y hay quien se cree artista sin serlo y quien se cree más artista que nadie.

Pero el mundo cofrade es muy grande y cada uno de nosotros, los cofrades, un minúsculo granito de arena en un mundo donde todos somos necesarios , pero nadie es imprescindible.

 

 

 

lunes, 3 de junio de 2013

Enola Gay



Después de Hiroshima y Nagasaki pareció que el mundo había aprendido la lección. No mas guerras. Sin embargo nunca hubo paz absoluta . Vietnam. Corea, Balcanes, Medio Oriente. El miedo nuclear contenía a los gobernantes belicosos. Sin embargo los codiciosos de poder seguían buscando el arma perfecta. El arma que les pemitiera dominar el mundo sin miedo a la destrucción masiva que les podía afectar tambien a ellos. Y la encontraron. Es sutil, deja pocos cadáveres , aunque muchos muertos vivientes...Y sobre todo, a ellos no les afecta. Ni siquiera podemos saber exactamente cuales son sus generales. No hay Rommels ni Patons. Aunque de vez en cuando se les ve el plumero, sobre todo a los mas tontos ( permítaseme un poné Esperanzita Aguirre, cabo chusquera del invento, por su descaro). Supongo que ya conoceis el arma: se llama "MERCADOS". Nos ha pillado de improviso, como el Enola Gay a los japoneses. Pero la democracia encontrará el arma adecuada para contrarrestarlos. Porque somos más y  somos mejores. Es cuestión de tiempo.

miércoles, 13 de febrero de 2013

EL INFIERNO COFRADE

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Entre las frases lapidarias que están en la mente de todos los cofrades hay una de Francisco  Jiménez Valverde que es ya legendaria ‘’El que se tangue no entrará en el Reino de los Cielos’’.
¿Y si no entra en el Reino de los Cielos donde irá?
Pues al Limbo no, que se lo ha cargado Benedicto antes de irse.
Al Purgatorio tampoco, porque tarde o temprano todas las almas del Purgatorio terminan en el Cielo, aunque puede que algún cuaresmero pase una temporadita por aquellos lares.
¿ Entonces? ¿ A donde van los cofrades que se tangan, los figurones , los criticones, los que no conocen como son las capillas de sus Sagrados Titulares porque no las han visitado nunca, los que cruzan ‘’pormedio’’ de las procesiones, los que no saben lo que es Caritas parroquial, los que desconocen lo que es un Triduo o un Quinario, los que llevan treinta años de hermano y tiene todos los derechos pero ninguna obligación, los que nunca han ido a un Cabildo, los que enseñan a sus hijos a pedir cera y a corretear por el recorrido oficial, los que no pagan la cuota?

Pues van al infierno cofrade.

El infierno cofrade dista mucho de lo que conocemos como infierno, con sus hogueras y sus Pedros Boteros.
No predomina el fuego, si hubiese fuego en el infierno cofrade alguno evocaría la magnificencia de una candelería de un trono de Virgen en la rotonda del Marqués.
No, en el infierno cofrade llueve, llueve sin parar o si el que allí pena ha sido hermano mayor, amenaza lluvia,  que es muchísimo peor que llover.
Y hace viento. El viento es especialmente virulento en el infierno de los mayordomos de trono de virgen. Se caracteriza por no dejar prender los cirios, ni siquiera con bombonitas de butano tipo ‘’soldador’’, mucho menos con pabilos enrollados en una caña.
No, el infierno cofrade da menos llama que en un Zippo rellenado con gaseosa. En el infierno cofrade hay trenes de vela apagá

El frío predomina en el infierno de las cofradías de túnicas de tergal. A más fino, mas frío.  En las de terciopelo , sobre todo si es negro, predomina el terral.
Lo peor del infierno cofrade es que está repleto de esculturas de Cristo y la Virgen de bulto completo, sin vestimentas, y sin policromar. Suelen ser de mármol y , aunque  algunas son copias de grandes artistas como la Pietá de Miguel Ángel, la visión de este tipo de esculturas  produce un horror indescriptible en el cofrade vestidor y las camareras no pueden soportarlo. También lo pasan muy mal los albaceas de culto.
Las flores son de plástico, y nunca son claveles rojos ni lirios morados. Tampoco blancas. No hay una sola azucena , ni siquiera cardos.
No verás en el infierno cofrade liliums, ni fresias, ni siquiera crisantemos, ni calas. Ni un pobrecillo alhelí.
Hay flores de plástico de los chinos y de IKEA. Suelen estar recubiertas por capas de purpurina.
Hay una diferencia muy curiosa entre el infierno cofrade malagueño y el sevillano. En el  primero suena una voz constantemente que dice ‘’ ¡tó por igúa valiente a esta é!’’. En el sevillano por el contrario suena siempre una campana con una cadencia de varios toques muy seguidos, dos toques secos y uno más.
Curiosamente, y en contra de lo que se podría pensar, si se oyen saetas en el infierno cofrade. Pero son como ésta:
Y a veces recita poemas un tal Garó de apellido.
Y ¿ a que huele el infierno cofrade? se  preguntarán ustedes. Pues dicen los teólogos que no huele  nada. Ni a incienso de los Tres Reyes, ni a arroz con leche, ni siquiera a limón cascarúo.
Pero yo no estoy del todo de acuerdo. Yo creo que en el infierno cofrade tiene que oler a incienso, pero a ese incienso que repartió el diario SUR hace unos años en Cuaresma. No puede haber nada más diabólico.
En el infierno cofrade los  viernes de cuaresma te dan de comer hamburguesas de dani garcía y jamón de 5  jotas. No se puede tener más mala leche, hay que ser muy demonio para hacerle a uno esa putada. Con lo buenos que están los correosos bocatas de palometa y queso blanco.
Hay muchas más cosas horrorosas en el infierno cofrade. Seguro que a ti, querido lector, se te están ocurriendo algunas que a mi se me han pasado.
Pues nada, me las comentas en mi Facebook  o en mi Twitter, y nos reímos un poco.

jueves, 31 de enero de 2013

CARNE DE CABALLO

 
 
Tengo 53 años. Mis recuerdos borrosos tienen  unos 47 y mis recuerdos nítidos unos  cuantos menos.
Mi memoria selectiva debe tener archivados muchos, bajo candado.
Pero de vez en cuando se le escapa alguno.
Entre mis recuerdos borrosos están unas bancas de madera de un colegio húmedo en las que habitaban ‘’chinches’’, que producían ‘’ronchas’’,habones como monedas de a ‘’dos reales’’.
Los palmetazos de la señorita Juanita, la coja, a la que temíamos como una vara verde.
Después de la guerra te daban el título de maestra con tener el bachiller. Y por supuesto adhesión inquebrantable al  Glorioso Alzamiento.
Los sabañones de los dedos. En un piso  había para el alquiler pero no  para  calefacción y tampoco se podían hacer braseros de cisco, como en el corralón.
El ‘’colorín’’ ,  que luego supe sarampión.
Recuerdo ir a la droguería de ‘’Dora’’ a comprar colonia a granel. Tu llevabas el frasquito y ella te dispensaba los milímetros cúbicos pertinentes con una especie de bote milimetrado. Y el champú Sindo, que vino a sustituir al jabón Lagarto. Lo vendían en unos diminutos  rombos de plástico al que había que despuntar uno de los extremos para que saliera el preciado gel. De brea o de huevo. Nada más. El de Brea era exactamente igual a los ‘’hilillos de plastilina’’ del Prestige. Yo rezaba porque mi madre comprara el de huevo.
No había Vaporetas. Había Zotal.
Los piojos se quitaban con un ‘’peine espeso’’.
Se comía pollo una vez en semana. Al ajillo.  Hasta que vinieron los ‘’Pollos al ast’’. En la Alameda esquina al puente había un establecimiento . Aquellos pollos dorándose girando sin fin y oliendo a gloria bendita, que te abrían más el apetito que la quina San Clemente.
A los niños en la Campana nos daban Moscatel con gaseosa.
El ‘’bístéc’’ con patatas y huevo era mi plato favorito. De magro de cerdo , por supuesto. La ternera de vez en cuando.
La pasta se llamaba cazuela de fideos. La paella cazuela de arroz . Y las hamburguesas se llamaban albóndigas con tomate. No existían los macarrones. Yo recuerdo la primera vez que los comí. Con tomate y chorizo. También recuerdo el primer perrito, que vino a sustituir las salchichas al vino
Mi madre no se fiaba de la carne picada, ‘’que le echan de tó’’, así que compraba el magro y se lo hacía picar por el carnicero a la vista de todo el mundo. Con testigos.
En la memoria de mi madre había recuerdos peores, mucho peores que lo míos.
Era una niña de la postguerra . No  hablaba mucho. Pero a veces lo hacía.
Me contaba como los taxistas cazaban palomas para el puchero. Las atraían al capó abierto del coche con migajas de pan y cuando estaban dentro lo cerraban bruscamente.
Mi padre, que era muy castizo y taurino, me contaba como los picadores picaban sin peto, y de vez en cuando corneaban a un caballo ‘’le cosían las tripas y salía otra vez al ruedo’’.
Luego vendían la carne del caballo muerto en la misma plaza.
Para muchas familias era un manjar, la única carne que podían permitirse . Pero todo el mundo prefería la ternera. O incluso el toro.
Así que si ahora se ha liado la de Dios es Cristo por que haya algo de carne de caballo en las hamburguesas, ya sabemos lo que hay que hacer. ‘’Carnicero, píqueme la carne que yo la vea’’.
Lo malo es que la carne para muchas familias es ya un artículo de lujo.
Lo malo es que mantener un caballo para que la niña lo monte los fines de semana es ya un lujo.
Así que a lo mejor, como está la cosa, terminamos comiendo caballo y palomas .
Y no es para tanto joder, que también comemos avestruz, y lo hacemos por gusto.
Pero que se sepa y sea voluntario. No nos vaya a pasar como en Sevilla, que vendían canguro como si fuese rabo de toro.
Cosas de un país donde los ministros comen yogures caducados.
 

sábado, 26 de enero de 2013

EL TURISMO ES UN GRAN INVENTO


Aquí hubo altos hornos pero se los llevaron, decían los viejos. Y textil. Y vino. Había agricultura. Y pesca.

No era para tirar cohetes, pero era como en todos lados.

Pero alguien descubrió que lo mejor era vender el sol. Que los altos hornos y todo eso, mejor para los helados nortes.

Y llegaron los 60 y aquí un inglés se comía una paella por un duro, un alemán se bebía toda la Victoria del mundo por tres pesetas y una sueca se acostaba con un Paco de balde. Y los madrileños y los catalanes, que, pobrecillos, vivían tan mal en invierno que tenían que venir aquí en verano. Nosotros éramos sus baratos anfitriones.

Los pescadores se hicieron camareros de chiringuito y los agricultores albañiles de hoteles y bungalows.

Estuvo bien, se ganaba pasta y además los cronistas nos ponían como ejemplo de modernidad en la España gris de mediados del Régimen.

Al olor de la pasta vinieron muchos . ''Un poné'' vinieron los de Sofico.

Y ya se sabe que el olor del dinero es muy atractivo. Entonces nuestros maravillosos políticos que eran marionetas de los inversores de la época, pensaron que había que traer ''turismo de calidad''. Gente con billetes.

Y vinieron los moros. Los árabes, quería decir.

Su riqueza procedía del azaroso petróleo, que les salió por allí ( ya podía haber salido por la Antequera , coño, como el sol.).

Nosotros tan a gustito, comentando las propinas que daban y aquello de que un día uno tuvo un accidente con un Seiscientos de un nativo y le dio un cheque por valor de lo que valía un Mercedes.



Pero eran pocos, hacía falta más. Lo puertos banuses y todo eso nos deslumbraba.

Una máscara parecía impedirnos siquiera plantearnos el origen de esas fortunas que lucían barcos en la dársena y lujo en las fiestas nocturnas. Al fin y al cabo eramos sus sirvientes y de vez en cuando dejaban caer alguna migaja. ''Callaítos'' estábamos más guapos.

La inercia nos llevó a los giles, romanes, y rocas. Incluso los votábamos. Se rieron de la democracia que había costado la cárcel cuando no la muerte a tantos.

Pero pusieron Marbella preciosa. Con maceteros y todo por las calles.

La paella ya no vale un duro y la Victoria es de una multinacional. Los boquerones vienen de Italia.



Y ahora les toca a las mafias rusas. Pero ''quearse callaos'' . ''Pero es que hay tiroteos y asesinato y tal''.

Sssssssssssssssss, Calladitos.

El turismo ni tocarlo, que hay que mimarlo, que es lo que tira de la economía.

¡Pues claro hijos de puta! ¿ Os habéis preocupado de que haya ''otra'' economía?.



La textil en Cataluña, o en Galicia , o deslocalizada en Marruecos, en la India o en China. La industria en el País Vasco o en Madrid. La agricultura en Navarra. Los vinos en la Rioja, donde por cierto es muy superior a la nuestra, la calidad de vida mensurable. . La de los sociólogos, no la de los poetas.

Aquí le dimos el último arreón al turismo con la burbuja. Exprimido.

Y ahora hay que replanteárselo.

El turismo naturalmente que sí.

Pero algo más: Lo del parque tecnológico está muy bien. Pero hay que apoyar a los ganaderos que están remontando el caprino, los quesos se cabra de los montes y de la serranía, el chivo lechal, el aceite, la almendra , los viñedos.

Dicen que se está volviendo al campo y eso está muy bien. Volver a los orígenes, poner en valor las raíces.

Diversificar la economía dirían los expertos, de modo sostenible.





Apoyar con créditos a los emprendedores . Que el dinero vaya a ellos y no a los especuladores.

Que la burocracia no ahogue las iniciativas. Que las leyes protejan a los más débiles frente al monopolio.

Los brotes verdes tiene que venir, y vendrán, por ésta vía.

Ojalá en un futuro dejemos de ser camareros y nos convirtamos en turistas. Pero sobre una economía asentada y no sobre una burbuja.

Ojalá no tengamos que quedarnos ''calladitos'' más.

Y podamos hablar todos sin miedo a perder el poco puchero que nos queda del apartamento de Bárcenas en Guadalmina.




jueves, 10 de enero de 2013

YOGURES


 

Cuando yo era chico, muy chico, la leche la vendía el lechero. Un señor que repartía por las casas la leche de vaca o de cabra recién ordeñada. Venía con unas ''lecheras'' y te la echaba en un cacharro que en mi casa era una olla de esas rojas con el filo negro esmaltado.

Yo no conocía las palabras pasteurización y mucho menos esterilización o ''UHT''. Pero ni yo ni los adultos, no creáis. La leche se hervía y punto.

Si el lechero llegaba  a tu casa y no estabas, se llevaba tu leche y la hervía en su casa . Luego iba el niño a recogerla.

Hervir la leche era delicado. Había que estar atento para que no ''subiera'', porque si eso ocurría, los quemadores de la cocina de gas se ponían perdidos y mamá tenía faena para rato. Oye, que lo de la vitrocerámica es de antes de ayer .

Incluso había cacerolas especiales  con un aditamento que se supone lo  impedía .

Luego he sabido que la leche ''subía'', porque era extraordinaria, muy rica en nata, muy sabrosa, no como lo que hoy día bebemos con el nombre de leche.

Luego vino Colema.
 En la puerta de Colema, en la ''carreteracadi'', había un cartel que ponía que se había construido con la colaboración de Unicef.  Sí, sí, . La leche ya llegaba  en bolsas ''pasteurizadas'' , pero también a algunos colegios en aquellas botellitas rechonchas , como parte de una campaña contra la malnutrición infantil.

Eran los tiempos en los que se merendaba un cacho de pan con una pastilla de chocolate o un mendrugo con un hoyito de aceite con azúcar.

Pues sí, señor Cañete, Unicef nos ayudó a que la leche que llegaba a las casas de los malagueños no matara a la gente de fiebres maltas o de enterocolitis.

Se llama progreso.

El yogur vino después. Mejor dicho el ''Danone''. Sólo había una marca. Y muy pocos sabores.
De vainilla, de fresa, de chocolate y de caramelo. El de caramelo era mi favorito.

 
Muchas veces la leche se ''cortaba''. El clima de Málaga favorecía la fermentación en la época de las  fresqueras en los corralones o de las neveras en los pisos de las barriadas. El frigorífico también llegó después , a plazos, como tantas cosas.

Y el Estado se preocupó de hacer leyes que favorecieran la salud de los ciudadanos. Cada vez más estrictas, sobre todo después de algo llamado ``la colza'', si usted recuerda señor ministro.

Y yo no se los yogures que se habrá comido usted en África,  pero lo que si se es que no quiero que los niños de aquí coman como los niños de esa África que usted dice, sino que los niños de África coman con la seguridad de los niños de aquí. Sin cóleras, ni disenterías.

Las normativas previenen enfermedades. Como las vacunas.

 
Puede que gente poco formada en materia de salud pueda decir eso de ''mira los gitanos que viven en las chabolas y no se ponen malos'' ( lo cual es un maldito tópico, porque si que se ponen malos , muy malos y para eso están las estadísticas) , pero un ministro no puede permitirse nada similar . No mientras haya algunos que recordemos las hambrunas de la posguerra que nos recuerdan nuestros abuelos, ni en nuestros recuerdos de niño existan compañeros de clase poliomielíticos con aquellos ''hierros'' ortopédicos que parecían sacados  de la inquisición.

Puede que haya resultado tremendista lo que he escrito para algunos.

Puede que ciertamente estemos derrochando comida y que las fechas de caducidad puedan alargarse  gracias a la moderna tecnología de las cadenas de frío. Puede que sí. Pero eso se dice con cifras, estudios, estadísticas, opiniones de expertos en salud alimentaria.
Entonces , a lo mejor tiene usted credibilidad. Los políticos, señor ministro, estáis pasando por una etapa de desapego a los ciudadanos que no permite bromas ni frivolidades. No os las toleramos.
 
Un saludo mientras me tomo un bífidus de esos que dan diarrea sin estar caducados.