Darkside

Darkside

martes, 5 de enero de 2016

CABALGATAS.



No quería entrar yo en el tema de las cabalgatas y tal, pero es que ve uno cosas...
Cuando este país pasó de una dictadura a una democracia pensé que íbamos a ganar en libertad y que los clichés fascistas habían pasado a mejor vida. Sin embargo asisto atónito a comportamientos de gente llamada demócrata más parecidos a los del franquismo que a los de una sociedad libre y democrática.
Una característica esencial de cualquier democracia debe ser la libertad, el respeto a las minorías y el apoyo de los poderes públicos a las iniciativas populares, sin usar éstas con fines partidistas.
En una dictadura los poderes públicos lo controlan todo. Desde la educación a la religión o no religión, incluidas las fiestas populares.
En una democracia se supone que las administraciones deben estar al servicio de los ciudadanos en su pluralidad.
Se supone que el asociacionismo es bueno. Que la libertad de manifestación, de religión, de pensamiento es libre. De hecho la gente progresista se enfurece contra el gobierno cuando ponen cortapisas legales al derecho a manifestarse, por ejemplo, en torno al Congreso de los Diputados. Me parece fabuloso.
También me parece estupendo que en Febrero el Carnaval tome las calles de las ciudades, o que el día del orgullo gay lo hagan igualmente. Jamás se me ocurriría decir a los gays o a los carnavaleros como tienen que organizar sus eventos.
Pues bien se trata simplemente de eso. La festividad de los Reyes Magos es una celebración católica. Conmemora un pasaje del Nuevo testamento:
El Santo Evangelio según San Mateo
Capítulo 2 (versículos 1 a 12)
La adoración de los magos
  1. Jesús nació en Belén de Judea cuando gobernaba el rey Herodes. Y he aquí, unos magos vinieron del oriente a Jerusalén,
  2. preguntando: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque al ver su estrella en el oriente, hemos venido para
    adorarle.
  3. Cuando el rey Herodes oyó esto, se turbó, y toda Jerusalén con él.
  4. Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.
  5. Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:
  6. Y tú, Belén, en la tierra de Judá, no eres la más pequeña entre los gobernadores de Judá. Porque de ti saldrá un guiador,
    que pastoreará a mi pueblo Israel.
  7. Entonces Herodes, llamó en secreto a los magos, e indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;
  8. y enviándolos a Belén, dijo: vayan, y averiguen con diligencia acerca del niño; y cuando lo hallen, háganmelo saber, para que
    yo también vaya y le adore.
  9. Y ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que
    llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.
  10. Al ver la estrella, se regocijaron con gran alegría.
  11. Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron
    presentes: oro, incienso y mirra.
  12. Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.
El que tenga fe creerá y el que no, no creerá. Me parece tan respetable una cosa como la otra.
Pero lo cierto es que éste es el origen.
Los católicos a diferencia de otras ramas del cristianismo, basamos nuestra creencia en la Biblia y en la TRADICIÓN DE LA SANTA MADRE IGLESIA.
Y en 20 siglos de permanencia. A lo largo de los cuales, Padres, Doctores, Pontífices, luces y sombras, han modelado lo que la Iglesia es hoy.
Hay celebraciones que hunden sus orígenes en el albor del cristianismo y otras más recientes, como la Inmaculada Concepción de María, los franciscanos portales de Belén , las procesiones de Semana Santa o a la que nos referimos ahora: Las cabalgatas de reyes magos, que son menos antiguas, pero ya tienen su siglo.
Una cabalgata de reyes magos es una manifestación católica. Lógicamente en tiempos del nacionalcatolicismo con un estado confesional y dictatorial, se usó por parte del poder. Como la Semana Santa.
Pero ahora estamos en democracia. ¿ Por qué no respetamos los orígenes de la fiesta?¿Por qué ese interés en despojarla de su esencia? ¿ por qué convertir una fiesta religiosa en laica? ¿ por qué no hacemos un Ramadán civil? ¿ por qué no sustituimos al dios Momo por San Pancracio? ¿Que tal si en las fallas quemamos al diablo? ¿ Deberíamos procesionar a María Magdalena el día del Orgullo Gay? ¿ Y si en San fermines corremos católicos en lugar de toros?
Es absurdo ¿ verdad?.
Pues eso, respetemos la esencia y los orígenes de las celebraciones populares. Apoyemos a todas y cada una de ellas desde las administraciones, como se hace en otros muchos aspectos de la vida social , pero no las utilicemos, como hacían los fascistas, con fines extraños a su verdadera identidad.



No hay comentarios:

Publicar un comentario