Darkside

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viernes, 16 de diciembre de 2011

COMO DESESPERAR A UN DENTISTA


COMO DESESPERAR A UN DENTISTA

1.       Llegue tarde, eso sí, insista a la recepcionista en que tiene que entrar ya porque la hora de su cita ha pasado.
2.       Pulse insistentemente el botón del portero electrónico en intervalos de un segundo.
3.       Deje pulsado el timbre de la puerta sin descanso hasta que le abran.
4.       No se siente en la sala de espera, permanezca en recepción viendo como le cobran y dan cita  los demás pacientes.
5.       En el caso de pasar a la sala de espera comente lo bueno que era su dentista anterior que murió.
6.       Cuando le llamen para pasar, pase primero al baño. Nunca antes.
7.       No apague el móvil.
8.       Ponga la revista que se ha traído de la sala de espera , no sabe muy bien para que, junto con muchas cosa pequeñas ( llavero, móvil, cartera, monedas…)  en el taburete del dentista.
9.       No se quite el abrigo , cuando el Dr. Esté en plena faena, diga que tiene calor y quiere quitárselo.
10.   No se duche durante los 15 dias antes de su visita al dentista y/o embadurnese de perfume concentrado.
11.   Empiece a contar al dentista lo que le duele antes de sentarse.
12.   No olvide comentar al dr. Que está tomando una pastillita roja que viene en una caja azul. Por supuesto, no tiene por que recordar el nombre.
13.   Tropiece con el pedal del equipo.
14.   Hágalo con todo lujo de detalles remontándose a los primeros dientes de leche.
15.   Cuando se siente póngase las manos en los ojos cual si la luz del equipo fuera un rayo láser que pudiera dejarle ciego.
16.   De un codazo al vasito de agua ‘’ sin querer’’
17.   Pregunte a la auxiliar si los espejos son limpios o los del paciente anterior.
18.   Retrèpese en el sillón cual si de una hamaca de playa se tratara. No se le ocurra poner la cabeza sobre el cabezal.
19.   Cuando el Dr. se acerque  de una arcada.
20.   Cuando le ponga los espejos en la boca abarquelos con los carrillos y los labios cual si fueran piruletas.
21.   Abra la boca un máximo de un centímetro y si le dicen que abra más diga que la tiene abierta al máximo , aunque pueda hacerlo 5 veces más.
22.   No olvide comentar que le tiene pánico a las agujas.
23.   Cuando le pongan el spray, enjuáguese inmediatamente cual si se tratara de ácido sulfúrico . No olvide repetir las palabras ‘’que asco’’ ‘’que asco’’ o ‘’que malo está esto’’
24.   Cuando le inyecten ponga cara de estar haciendose el harakiri  y contraiga todos los músculos de su cuerpo. De patadas sobre el sillón con las plantas de los zapatos, sobre todo si está recién tapizado. No olvide comentar que la última vez en su ‘’otro’’ dentista le dolió menos.
25.   Grite ‘’me ahogo, me ahogo’’ a poco que note el agua de la turbina en su boca.
26.   De una arcada.
27.   Si suena el móvil intente cogerlo ,aunque tenga el dique puesto,  levántese de golpe  y busque su bolso  o métase las manos en todos los bolsillos hasta encontrarlo, suele estar en el último .Hable pausadamente y sin prisas. La anestesia dura mucho, no se le va a pasar. Comente al Dr. su llamada , especialmente si es intrascendente.
28.   Pregunte cada cinco minutos si queda mucho, aunque se acabe de empezar.
29.   De una arcada.
30.   Cuando el dentista haya terminado de explicarle que tiene que sacarle la muela por piorrea y se haya tirado media hora explicándole lo que es, pregúntele que por que no se la empasta.
31.   Si le toman impresiones, coja firmemente las manos del dentista e intente quitarse la cubeta , cuanto más blando esté el alginato mejor. Si ya está duro, no tiene mérito.
32.   Si está tomando Sintrom , coméntelo justo cuando el dr. acaba de extraerle la muela.
33.   Si le preguntan si le duele diga siempre que sí. Los dentistas son capaces de cualquier cosa por ahorrar anestesia.
34.   Abaláncese sobre el vaso de agua justo después de la extracción de una muela.
35.   Intente siempre bajarse del sillón por el lado de la escupidera.
36.   Cuando pague, pídale una rebajita a la recepcionista.

sábado, 3 de diciembre de 2011

PRENAVIDAD

Hubo un tiempo en que felicitar las Navidades consistía en dejar una botella de vino al pie de la tarima del guardia urbano o una propina al cartero o tomar una copa de anís y un mantecado con el portero. Se quedaba con la familia y amigos para hacer borrachuelos y se besuqueaba a los niños con cariño. Se charlaba , se compartían sentimientos, anhelos, abrazos.
Pero aquello ocupaba mucho tiempo y
el tiempo había que dedicarlo a trabajar más para ganar más dinero. Tiempos del pluriempleo. Tiempos de trabajo por la mañana y academia por la noche , para mejorar de puesto de trabajo. Tiempo de ilusión por una lavadora a plazos o una tele en blanco y negro con UHF. Quitamos tiempo a la familia y a los amigos . Pero entonces se inventaron las tarjetas de felicitación. Había tardes enteras dedicadas a rellenar , una a una , las tarjetas, se reunía a la familia nuclear por que teníamos que firmar todos. Nos acordábamos de los primos, lo tios, los que habían emigrado...
Pero aquello ocupaba tiempo, demasiado tiempo. Entonces surgió el teléfono. Como ganabamos más podíamos llamar por teléfono. En el tiempo que nos dejaba libre la lavadora que hacía la colada en lugar de lavar a mano. Pero en realidad, ese tiempo ya lo teníamos ocupado. Y el teléfono era caro. Así que un ''felices pascuas, te dejo que tengo que sacar la ropa de la lavadora y tenderla. Ya nos veremos.'' Habíamos cumplido.
Se trataba al fin y al cabo de cumplir.
Pero cumplir era un poco coñazo, sobre todo teniendo en cuenta que tu sabías que el ''otro'' tambien lo hacía por cumplir.
Entonces surgío la telefonía movil. Un SMS. ¡¡un sólo sms! y lo enviabas como ''masivo'' a todos tus contactos. y además no tenías ni que escribir el texto. Reenviabas una gracioso de los que te llegaban a ti y punto. Siempre con papanoélico ''jojojo'' final. ¡Que risas!.
Pero ¡y lo que se lleva telefónica por cada mensajito de los cojones! ¡Y el tiempo que se lleva manipular esos minúsculos teclados donde en cada tecla hay 4 letras y un número. ¡Que coñazo!.
Pero entonces estaban los Email, que eran gratis.
Y ahora están las redes sociales. Un tuit y a tomar por culo.
Y vino la crisis. Me fui al paro. Tuve que prescindir de muchas cosas.
Ahora tengo tiempo, mucho tiempo, todo el tiempo. Pero no puedo quedar con nadie, porque están muy ocupados con sus cosas. Tiene que tener al día sus blogs, tienen que trabajar mucho, no vaya a ser que les echen también y no puedan regalar a sus hijos el IPAD por Papá Noél. Y la familia ya no tiene costumbre de reunirse. Y yo no tengo dinero.Ni siquiera para pagarme la linea ADSL.
Estoy sólo en la ciberputacalle.